Observatorio de Violencia Mediática (OVM)

OBSERVATORIO DE VIOLENCIA MEDIÁTICA
PANAMÁ

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Introducción 
El OVM responde a la necesidad de prevenir y erradicar la violencia mediática contras las mujeres en la publicidad y medios de comunicación. Los estereotipos de género transmitidos a través de la publicidad y los  medios de comunicación impiden el empoderamiento de la mujer, al convertirla en un objeto y no en un sujeto de los mensajes.  Reconocemos que en el caso de  los medios de comunicación, son empresas privadas que requieren de altos niveles de audiencia para asegurar su rentabilidad y estabilidad frente a la competencia. Por otra parte, las agencias publicitarias deben propiciar a través de sus campañas el consumo de determinado producto o servicio pero sin necesidad de recurrir a representaciones de las mujeres cargadas de estereotipos sexistas.
A este respecto, la Ley N° 82 de 24 de octubre de 2013 “por la cual se adopta medidas de prevención contra la violencia en las mujeres y reforma el Código Penal para tipificar el femicidio y sancionar los hechos de violencia contra la mujer”, nos brinda una definición sobre lo que legalmente es considerado en Panamá como violencia mediática "aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación que directa o indirectamente, promueva la exaltación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, casi como la utilización de mujeres en mensajes o imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad o trato que construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres". En este sentido, Panamá se suma a la iniciativa de países en América Latina para frenar la utilización del cuerpo femenino como objeto sexual  en la publicidad y en los contenidos mediáticos y exigir el cumplimiento de convenios y normativas vigentes que protegen a las mujeres.
La distorsión de la imagen de las mujeres en el imaginario colectivo  
Los contenidos audiovisuales han servido de instrumento de reproducción de prejuicios desfavorables hacia las mujeres. La violencia en los medios de comunicación hacia este género la podemos identificar en situaciones como: juicios mediáticos en relación a su ámbito privado, enfoque de la noticia sobre hechos violentos: victima/victimario, el uso excesivo de lenguaje sexista y la explotación del cuerpo femenino como enganche de audiencia.  
La imagen de la mujer de hoy se produjo de presiones generadas por culturas que adoptamos de países con otras realidades (incluyendo la denigración de las mujeres por su nacionalidad: la china de tienda, la dominicana de salon de belleza, la colombiana y venezolana call girl, la salvadoreña y hondureña doméstica, la mujer de las antillas delicuente). Estas características y atributos de lo que “debe” ser una mujer han sido discutidos y consensuados en respuesta a  intereses de grandes corporaciones.
La mujer mediática es ahora esclava de estándares estéticos para agradar especialmente a la audiencia (no solo masculina) en los programas por ejemplo (no exclusivamente) de deportes o entretenimiento. Se valora su cuerpo como máximo atributo. Mientras que en los programas con contenidos informativos o de investigación su comportamiento suele ser más sumiso o de decoración. Estas mujeres son difamadas por su forma de vestir o de conducirse en determinada situación.
Los colores del periodismo
Durante los últimos  años la televisión panameña ha dado un giro en lo que respecta a contenido de entretenimiento y espectáculo. Han tomando a la mujer como protagonista en especial en notas relacionadas a su intimidad. Este tipo de programas ha distorsionado un género muy popular en los programas de televisión llamado “nota rosa” en donde se presenta todo lo que hacen los famosos. El objetivo es dar acceso a la audiencia a la vida privada y relación de pareja de personalidades públicas que gozan de su simpatía e interés.
Estos programas por conseguir la “exclusiva” hacen lo que sea incluyendo la persecución no solo de estas figuras sino también de sus familiares y allegados.
Al no existir una Junta de Censura la televisión apela a la autorregulación, originada por la derogatoria del decreto de gabinete 251 de 1969 por el cual se creó la Junta Nacional de Censura, organismo que revisaba de manera previa los contenidos emitidos en las programaciones y publicaciones en los medios de comunicación.  
La Junta de Autorregulación se reune cada dos meses convocada por el Ministerio de Desarrollo Social con el apoyo del Ministerio de Gobierno (reactivada a mitad del año 2017) en donde participa Corporación MEDCOM,  Televisora Nacional, SERTV y como invitados Hossana Visión y Televisora Istmeña. En esta reunión no se tramitan formalmente quejas ciudadanas, ni seguimientos de oficio tampoco se clasifica ni analiza los contenidos de las parrillas de programación (en especial la programación para el público infantil).
El Acuerdo de Autorregulación de 1999 fue suscrito solo por las dos corporaciones más grandes de medios audiovisuales en ese momento y al tener actualmente una modificación de la misma quedan fuera alrededor de 10 canales de televisión abierta.
La radio en Panamá es otro tema ya que existe una Junta de Autorregulación de Radio que ha sido convocada en alguna ocación a principio de este siglo en donde participan mienbros de la Asociación Panameña de Radiodifusión convocados por la Autoridad de Servicios Públicos.
Por otra parte la prensa escrita no cuenta con un espacio formal de autorregulación, de hecho, no hemos encontrado aún algun documento o censo que nos indique cuantos medios impresos circulan en nuestro país y nos limitamos a contar los periodicos de circulación nacional y algunas revistas de trayectoria que sabemos que existen y conocemos a que grupo economico pertenecen.
Algunas de las empresas dedicadas a la producción y publicidad forman parte de la Asociación Panameña de Agencias de Publicidad donde su  miembros se reunen periodicamente y no tenemos información si cuentan con algun mecanismo de recepción de quejas o comentarios referentes a las piezas publicitarias.  
Se puede considerar que nos encontramos en un momento relajación y libertinaje que limitan la facultad del Estado de intervenir para frenar la emisión contenidos que afecten a la sociedad en especial a la niñez, la juventud y la mujer. 
A pesar de que las leyes en Panamá detallan las acciones que debe asumir el Estado frente a estas prácticas observamos poca efectividad en el cumplimiento de las mismas. En sustento de lo anterior enumeramos normativas a saber:
  1. ·  Ley 12 de 1995 Belem do Para por la cual se aprueba la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, Capítulo III Deberes de los Estados,articulo 8, sección g: “alentar a los medios de comunicación a elaborar directrices adecuadas de difusión que contribuyan a erradicar la violencia contra la mujer en todas sus formas y a realizar el respeto a la dignidad de la mujer.
  2.    Ley 4 de 1999, por la cual se instituye la Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, Capitulo X  Medios de Comunicación Social. Numeral 4. Motivar al mercado publicitario para que proyecte, en sus espacios publicitarios imágenes de contenido igualitario de las mujeres profesionales, amas de casa, estudiantes y en la participación de la vida política, cultural y social del país. Numeral 11. Orientar a la Dirección de Medios de Comunicación Social para que haga efectiva las disposicione jurídicas que regulan los medios, así como las relacionadas con la situación social de las mujeres.
  3.      Decreto Ejecutivo 53/2002 reglamenta la Ley 4 de 1999 de Igualdad de Oportunidades. Capitulo X Medios de Comunicación Social. Artículo 127. La Dirección Nacional de Medios Comunicación del Ministerio de Gobierno y Justicia en coordinación con los Consejos Municipales, Gobernadores, Alcaldes y representantes de Corregimiento, deben promover campañas para erradicar el sexismo y racismo de los medios de comunicación de sus respectivas comunidades. Asimismo deben incentivar la participación paritaria de las mujeres en los puntos de decisión de los diferentes medios.
  4.      Ley 82 de 2013 Contra la Violencia a la mujer y tipifica el femicidio. Artículo 20 El CONVIMU tendrá las siguientes responsabilidades, numeral 6 Vigilar que los medios de comunicación no fomentan la violencia contra las mujeres y que contribuyan a la erradicación de todos los tipos de violencia, para fortalecer el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de las mujeres y denunciar la violación a cualquier disposición de esta Ley por parte de un medio de comunicación. Artículo 25 numeral 4 establece que “el Ministerio de Desarrollo Social en coordinación con el Ministerio de Gobierno dará recomendaciones y observaciones sobre los contenidos y programas transmitidos en los medios de comunicación social para prevenir la utilización de la mujer como objeto sexual, el lenguaje sexista y cualquier otro contenido que estimule formas de violencia contra las mujeres.”  Artículo 30, numeral 7 de la misma ley que da la obligación al Ministerio de Gobierno de “Multar a los medios de comunicación que incurran en discriminación o violencia contra las mujeres, determinando el monto de la multa en proporción a la gravedad de la falta”. Articulo 34. El Consejo Nacional de Periodismo tendrá las siguientes obligaciones resaltamos el numeral 4. Promover la eliminación del sexismo en la información. Artículo 70. Si se comprueba que cualquier medio de comunicación ha incurrido en discriminación o violencia en contra de las mujeres, será sancionado por el Ministerio de Gobierno con una multa de mil balboas (B/.1,000.00) a tres mil balboas (B/.3,000.00), dependiendo de la gravedad de la violación.”
  5.    Decreto Ejecutivo No. 100 de abril 2017 Que reglamenta la Ley 82 de 24 de octubre de 2013, Que adopta medidas de prevención contra la violencia en las mujeres y reforma el Código Penal para tipificar el femicidio y sancionar los hechos de violencia a la mujer. Sección 7. Deberes del Ministerio de Gobierno. Artículo 21. Responsabilidad del Ministerio de Gobierno.  Numeral 1 brindar orientación a las mujeres víctimas de violencia o discriminación en medios de comunicación social y promover la prevención de la violencia contra la mujer. Numeral 5 coordinar las acciones necesarias con los medios de comunicación social y con las universidades que imparten la carrera de comunicación social y afines, a fin de promover la concientización para evitar las representaciones sociales discriminatarias, sexistas, estereotipadas o patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres, en los medios de comunicación social. Numeral 7 Desarrollar programas de capacitación dirigidos a los directivos, profesionales y técnicos de los medios de comunicación social para hacer efectivas las disposiciones juridicas que regulan la protección de grupos en condiciones de vulnerabilidad de la sociedad, especialmente las mujeres, a fin de prommover derechos de las mismas y evitar las representaciones sociales que promuevan la desigualdad contra cualquier género, en los medios de comunicación social y tecnología de información.
    Otro factor que incide en el grave deterioro de la imagen de la mujer es la reproducción de estas           imágenes en las redes sociales. Lo que provoca interacción de la audiencia sobre ellas.

Nuevo escenario para la difamación de las mujeres

Los medios convencionales no son los únicos recursos con los que cuentan las personas para informarse. Ahora las plataformas digitales son las favoritas ya que dejan de ser audiencia pasiva para convertirse en generadores de contenido.
Las redes sociales llenan un vacío importante en sus vidas al ser espacios de sociabilización y medio de catarsis. Esta audiencia se caracteriza por carecer de tolerancia y sensibilidad. Parecen disfrutar de contenidos cargados de violencia y erotismo. Son personas que bajo seudónimos crean y reproducen estereotipos sexistas de dominación o agresión contra las mujeres lo que conocemos como violencia simbólica que siempre ha existo pero ahora es más visible y viral.
El Código penal tipifica como delito la difamación a través de las redes sociales “Artículo 190. Quien ofenda la dignidad, la honra o el decoro de una persona mediante escrito o por cualquier forma será sancionado con sesenta a ciento veinte días-multa. Artículo 191. Quien atribuya falsamente a una persona la comisión de un hecho punible será sancionado con noventa a ciento ochenta días-multa. Artículo 192. Cuando alguno de los delitos anteriores se cometa a través de un medio de comunicación social oral o escrito o utilizando un sistema informático, será sancionado en caso de injuria con prisión de seis a doce meses o su equivalente en días-multa, y tratándose de calumnia, con prisión de doce a dieciocho meses o su equivalente en días-multa.”

Prevenir y erradicar la violencia mediática contras las mujeres

Los estereotipos de género transmitidos a través de los medios de comunicación impiden el empoderamiento de la mujer.  La utilización del cuerpo femenino como objeto sexual  en la publicidad y en los contenidos televisivos es muy difícil de erradicar sino existe la voluntad política por perseguir a las agencias y medios que violen las legislaciones vigentes que protegen a la mujer.
Para generar un cambio positivo en el tratamiento de la imagen de la mujer se proponen algunas acciones:
La creación de un Observatorio  de la Imagen de las mujeres en los medios.
v    Se realizó un taller de observatorio con participantes del Primer Diplomado de Periodismo, Género y Derechos Humanos en el año 2016. Se realizo monitoreo y analisis por un mes de los principales periodicos estandar y tabloides de circulación nacional en el tratamiento de los hechos violentos con mujeres como protagonistas
-    -  Encuestas de audiencia para medir la percepción antes los contenidos presentados.
v    La Dirección para la Promoción de la Libertad de Expresión del Ministerio de Gobierno dentro de su plan estrategico 2016-2017 tuvo la voluntad de realizar una encuesta para un estudio de audiencia.
     -Creación de programas con perspectiva de género para la  capacitación  y sensibilización no solo del personal de las empresas mediáticas sino también en los puestos de toma de decisiones.
v    Colectivo Voces Aliadas es un espacio de interacción para locutores con sentido social que laboran en radio y tv para tratar temas de relevancia relacionados con la mujer en sus espacios.
v  - Espacio de reflexión y analisis del papel de los medios de comunicación social en la construcción del imaginario colectivo.
Instalación del OVM
Se sugiere instalar este observatorio en una institución autónoma o semi autónoma que dentro de sus objetivos sea el seguimiento o monitoreo de los contenidos mediáticos y publicitarios. Una instancia con capacidad técnica y financiera para albergar un grupo de profesionales permanente para la recopilación, análisis y divulgación de los hallazgos del monitoreo a través de plataformas tecnologicas que faciliten la labor.
En conclusión, hay mucho por ejecutar y hace falta voluntad política, sociedad civil aliada y el interés de la audiencia por recibir contenido libre de sexismo y discriminación. 

Elaborado en Panamá en el año 2016 y actualizado en el año 2019 por: Karen Abrego
Egresada de la Universidad de Panamá en la carrera de Producción de Radio y Televisión, asociada de Fundagénero y capacitadora en temas de comunicación.

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